
En la medicina actual la inserción de catéteres tanto arteriales como venosos centrales se ha hecho una práctica común, dedicando una importante inversión de recursos humanos y económicos. Su uso es la base para tratamientos endovenosos y la medición de las variables hemodinámicas que no se pueden evaluar por procedimientos no invasivos. Estos catéteres también permiten la hemodiálisis, el soporte nutricional parenteral, la administración de drogas vasoactivas, intercambios de calor, soporte vital extracorpóreo, medición de saturaciones venosas continuas, etc.
Los catéteres arteriales se utilizan con frecuencia para la monitorización hemodinámica y para la obtención de los gases en sangre arterial en pacientes críticamente enfermo.
El uso de catéteres arteriales y venosos centrales, sin embargo, está potencialmente ligado a complicaciones graves con morbilidad y aumento de los costos asociados.
Con el desarrollo, disminución de precio y perfeccionamiento de los dispositivos de ultrasonido portátil de alta resolución, su uso en imágenes vasculares ha cambiado el papel de los tradicionales técnicas de puntos de referencia anatómica. El US ha mostrado reducir el número de intentos, aumentar la tasa de éxito y disminuir las complicaciones asociadas con la canalización de venas y arterias. Por esto con el tiempo el acceso vascular guiado por ultrasonido se ha ido convirtiendo en un estándar de cuidado.