
Las enfermedades respiratorias en general y las infecciones respiratorias en la población infantil en particular continúan siendo una de las causas más prevalentes de morbilidad, y aunque ha habido grandes progresos en la disponibilidad de nuevos compuestos farmacológicos dirigidos al control de la infección y de la obstrucción de la vía aérea y a la prevención de enfermedades por medio de la vacunación, diferentes condiciones de riesgo como el hacinamiento, la contaminación ambiental, la falta de recursos económicos y de acceso a niveles de salud apropiados, estas patologías mantienen alta prevalencia a nivel mundial, comprenden amplios rangos de severidad y aun en países desarrollados continúan siendo causa de mortalidad especialmente en los primeros años de vida.
Desde hace más de 20 años el Ministerio de Salud estableció un programa oficial para el manejo de la patología respiratoria pediátrica, que cuenta con guías clínicas actualizadas periódicamente, que incorpora un equipo de salud con enfermeras, kinesiólogos y médicos dedicados a la atención de niños y adolescentes con enfermedades respiratorias en atención primaria, mejorando la resolutividad al incluir recursos terapéuticos y profesionales específicos. Los resultados del Programa IRA han mostrado entre otros logros una reducción de las hospitalizaciones por SBO y un descenso de la mortalidad infantil por neumonía, con evaluaciones independientes que han mostrado un alto rendimiento costo-beneficio de los recursos usados en este campo.
La reforma en salud ha incluido en las patologías GES a enfermedades respiratorias crónicas que tienen un componente de manejo y seguimiento en APS, haciendo necesario que el equipo de salud esté actualizado en conocimientos y destrezas en estas enfermedades.
El perfil epidemiológico del país hace suponer con fundamento que estas enfermedades irán en aumento y que los requerimientos profesionales y técnicos deben estar preparados para entregar una atención con equidad y excelencia.