
El Programa del Diploma "Atención Integral de la Gestante, Aspectos Psicológicos y Kinésicos del Embarazo, Parto y Post-parto" está dirigido a profesionales matronas/matrones, es de carácter teórico práctico y abordará temáticas relacionadas con los cambios que se producen en la gestante a nivel del sistemas músculo esquelético y psicológico, que potencialmente pueden presentar alteraciones de su funcionalidad durante el embarazo, parto y post-parto.
La matrona/matrón es el profesional que atiende a la mujer durante todo el proceso de la gestación, así como también debe prepararla para los eventos que se presentan durante el parto y el post-parto. Dicha atención debe enfocarse integralmente, de tal forma de prevenir las alteraciones que potencialmente pueden presentarse en los sistemas músculo esquelético, así como también en la siquis de la mujer, como consecuencia de las modificaciones que sufre todo su organismo durante la gestación.
La importancia de abordar específicamente el sistema músculo esquelético y los aspectos sicológicos de la gestante, se fundamentan en que dichos aspectos pocas veces son considerados en la atención de esta, entendiéndose que los cambios que se producen a estos niveles son parte del proceso fisiológico de la gestación, sin embargo la prevención y detección precoz de algunas alteraciones recobra importancia al momento de enfocar la atención de la gestante, desde una perspectiva integral.
Dada la importante participación de la matrona-matrón en el proceso de la gestación, se vuelve fundamental que este profesional logre transmitirle a la gestante los beneficios de llevar a cabo un embarazo activo y saludable. Distintas instituciones internacionales, incluido el ACOG, recomiendan que la mujer, también durante el embarazo, realice actividad física, tanto aeróbica como de musculación, idealmente todos los días de la semana. Sin embargo, al ser la gestación una etapa con exigencias fisiológicas específicas, es necesario tener conocimiento respecto a qué tipo de indicaciones se le puede entregar a cada mujer y saber en qué momento derivar al kinesiólogo. De esta forma se previene, entre otras cosas, el aumento excesivo de peso y el sedentarismo, factores que se relacionan directamente con el riesgo cardiovascular de la madre y del feto a futuro.
El proceso de la gestación es considerado un evento fisiológico en la vida de la mujer, sin embargo los cambios propios de este período, que son consecuencia de la gran cantidad de hormonas circulantes y de las demandas que impone el feto, condicionan que dicho proceso fisiológico pueda verse afectado, generando alteraciones biomecánicas y musculoesqueléticas, síndromes dolorosos, así como también modificaciones en la actividad motriz. Todo esto se traduce en trastornos de la funcionalidad y la consecuente disminución en la calidad de vida de la gestante.
Cabe señalar que se describe que aproximadamente el 70% de las mujeres presenta en algún momento de la gestación, alteración de sus sistema músculo esquelético, esto necesariamente condiciona que el profesional matrona-matrón posea las competencias que le permitan detectar dichas alteraciones, pero sin duda su mayor tarea se centra en prevenirlas y para ello debe contar con las herramientas que le otorguen el sustento teórico, así como práctico, que le permitan realizar las intervenciones que sean necesarias. Es importante comprender que si bien el dolor de origen músculo esquelético en una embarazada puede presentarse en forma frecuente, no necesariamente es un proceso que debe considerarse normal.
Dichas manifestaciones dependen, en gran medida, de la condición física previa de la gestante, por lo cual son alteraciones factibles de manejar, pero sobre todo prevenir, si se realizan las intervenciones adecuadas, que permitan identificarlas precozmente y derivarlas al profesional que corresponde. La prevención de dichas alteraciones es relevante para la calidad de vida de la gestante y esto se logra a través de un adecuado enfoque kinésico.
Por otra parte es bien sabido los efectos que el proceso grávido puerperal puede producir a nivel de la psiquis de la mujer, se reconocen cuadros ansiosos durante la gestación así como la depresión post-parto, ambos cuadros pueden generar situaciones de conflicto en la gestante para aceptar y llevar adecuadamente el embarazo a término, así como también la relación con su hijo en las primeras etapas de su vida.
Una de las líneas de la investigación psicológica mundial en las últimas décadas, ha sido el estudio de la salud mental de la mujer durante el embarazo, por lo que se ha propuesto el concepto de salud mentalperinatal, el cual incluye la vigilancia de los riesgos psicológicos que surgen en la mujer durante el periodo perinatal, y que pueden afectar tanto a la madre como al producto (Austin, 2003); e inducen a desarrollar estrategias de intervención para prevenir el desarrollo de psicopatología severa (Knop & Osterberg-Larsen, 2001).
La gestante sufre adaptaciones necesarias para el nacimiento de un nuevo ser, esto afecta tanto en los ámbitos fisiológico, social y psicológico de ella. Es por ello que sin importar qué tan positiva sea su respuesta emocional frente al evento reproductivo, esta es una etapa estresante que puede llegar a impactar posteriormente el vínculo con su hijo (Gómez & Aldana, 2007).
Por otra parte el proceso del parto constituye un evento fundamental en la existencia de toda mujer, su hijo y familia, teniendo una incidencia en todo el resto de su vida. Por esto se torna necesario que las mujeres puedan "prepararse" física, corporal y psicológicamente durante su embarazo y hacia el momento de dar a luz. Preparación física para tener mayor bienestar y evitar molestias durante el embarazo y también para fortalecer el cuerpo anatómicamente para el momento del parto. Esto apunta al acondicionamiento corporal, realización de ejercicios de propiocepción, fortalecimiento y flexibilidad muscular, así como también alineamiento postural, estabilización lumbo-pélvica, respiración y relajación.
Esta preparación corporal apunta al desarrollo de la autoconciencia y propiocepción necesarias para protagonizar un proceso que generalmente es "guiado" desde el exterior. La preparación psicológica permite a las mujeres compartir y elaborar sus experiencias, emociones y ansiedades respecto del proceso que tendrá que vivir.
La vivencia del trabajo corporal apunta al desarrollo de la conciencia del cuerpo, es decir abre las puertas para la percepción de sensaciones superficiales y profundas, para la toma de conciencia de procesos sutiles que ocurren en el cuerpo humano, sus leyes biológicas y funcionamiento orgánico. A nivel práctico las mujeres gestantes pueden aprender a percibirse y a reconocer sus necesidades, sus zonas tensas, horarios de descanso y posturas habituales que ocasionan tensiones musculares innecesarias. La adquisición de esta autoconciencia se transforma en fuente de seguridad personal al hacer posible la conexión entre el cuerpo y los procesos psíquicos ligados a él. La conexión con los recursos y habilidades psicofísicas personales permite vivenciar la gestación y el parto de manera protagónica y segura.
Dentro de este marco, el rol de la matrona o matrón es fundamental, ya que desde el vínculo que establece con las mujeres gestantes le es posible crear los espacios de acompañamiento y contención para que ellas se empoderen de su proceso y puedan expresar sus inquietudes, necesidades y deseos. En definitiva, estimular la conciencia de los propios recursos, por lo tanto en este vínculo se da un intercambio de saberes que nutre tanto a la gestante como a la matrona o matrón.
En vías de lograr la creación de estos espacios se torna necesario para la matrona o matrón el aprendizaje a través de la práctica de las técnicas psicocorporales, ya que sólo desde el desarrollo de la propia conciencia y vivencia de los procesos corporales personales, es posible que lo transmitan a las mujeres con las cuales se vinculan asistencialmente.
Por lo antes expuesto se hace necesario poder capacitar a matronas y matrones en los ámbitos señalados, con el objeto de que ellos sean los agentes de cambio, para que en la atención de la gestante puedan otorgar una atención integral, la cual se enfoque no sólo en los aspectos biológicos y sociales sino que también en los ámbitos psicológicos y kinésicos los cuales influirán en la calidad de vida de la mujer durante el proceso reproductivo.
Referencias: